¿Qué diferencia hay entre un sistema abierto y uno cerrado?

Las chimeneas de gas con un sistema de combustión abierto toman el oxígeno necesario para quemar el gas de la habitación en la que están, o bien a través de un suministro de aire independiente. Los gases de combustión se eliminan a través de un conducto de humos aparte.

En un sistema cerrado extraen directamente del exterior de la casa el aire necesario para la combustión, y los humos se eliminan por el mismo conducto concéntrico. Esto significa, en muchos casos que el tirose puede colocar sencillamente a través de la pared o el techo. La introducción de este sistema ha hecho superfluas las chimeneas tradicionales. Además, aumenta la flexibilidad en relación con la ubicación exacta de la unidad.

Dado que el sistema cerrado extrae el oxígeno del exterior y no de la estancia donde está colocada la estufa, resulta ideal también para las casas modernas, bien aisladas y con ventilación mecánica. Al hacer innecesaria la chimenea tradicional de salida de humos, y gracias a lo sencillo que es conducir el tiro a través de la pared, ofrece a muchas personas la solución para su chimenea.